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jueves, 15 de agosto de 2013

9º Encuentro Sketchers Bahía de Cádiz. PLAYA DE SANCTI PETRI

Vista del castillo de Sancti Petri. Marker y acuarela.
Esta vez nos reunimos en un punto mágico de la geografía del mundo Occidental, en este enclave se reunieron los púnicos para jurar odio eterno a los romanos, Julio César lloró por una crisis de autoestima y las tropas napoleónicas sufrieron la furia española, de templo a castillo, de castillo a punto turístico.
 En la playa de Sancti Petri encontramos el  "poblado fantasma", como llamamos la mayoría a lo que queda aún en pie del  Consorcio Nacional Almadrabero, establecido en esta zona en 1929  y que estuvo pescando hasta el año 1973. Fue tan próspero que el poblado se convirtió en pedanía de Chiclana y tuvo su propio alcalde. Para pena de muchos el lugar fue pasando de mano en mano sin nadie que lo reviviera, y sus paredes fueron derrumbándose cuando aún retumbaban en los muros de su colegio los niños jugando o las campanas de la Iglesia. Hoy solo se ilumina por la luz del faro, instalado en el castillo en 1918, y por las luces de los bares...
Frente a nosotros el castillo, perteneciente al municipio de San Fernando, rodeado de arrecifes nadie puede imaginar que las arenas y rocas que lo protegen fueron en tiempos pretéritos los posibles cimientos del famoso templo de Hércules;  creado por los fenicios como punto de partida y de llegada obligado para sus viajes y empresas comerciales; para comprobarlo podemos ir al Museo Arqueológico de Cádiz y echar un vistazo en la sala de fenicios. Julio César lloró entre sus muros al compararse con Alejandro Magno ante su busto divinizado como vemos en este cuadro.. 
José Morillo Ferradas.Cádiz. 1920


Aunque ya sea por sus puestas de sol, el brillo del mar o por la historia que podemos sentir en sus aguas; ¿quién no lloraría en estas latitudes?

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