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jueves, 3 de abril de 2014

Calle San Miguel: historia por arriba, historia por abajo.

A veces los pequeños detalles hacen  que la vida sea más amena, tomarse lo cotidiano como un juego puede hacernos ganar años de vida, retrotraernos a la infancia. Algo así es lo que experimento a veces por la calle con estos ojos curiosos de gaditano que mis padres me han donado como herencia genética. 
La semana pasada subía al facebook una foto de esta misteriosa torre que se va haciendo más inalcanzable cuanto más nos acercamos a ella; como esa niña que va subiendo por la cuesta pensando que está mas cerca de la luna y cuanto más sube más se aleja el satélite del alcance de la mano humana. 
 Conforme subimos por calle Cervantes se va ocultando más y más hasta hacerse casi inapreciable a menos que estés dispuesto o dispuesta a padecer de tortículis crónica. Pero mira que bien, resulta que si vas caminando por la Calle Novena y decides ir al yacimiento fenicio de la Calle San Miguel te encuentras con la misma torre al descubierto y de paso puedes tomarte un té mientras la miras desde la heladería italiana y si eres más tradicional pues te compras una cervecita en el ultramarinos de la esquina, te sientas en un escalón de una casapuerta y a observar se ha dicho. 
En ese momento cuando estás dibujando furtivamente la torre a placer, a cara descubierta, es cuando piensas que has sido más listo que ella.
Torre vista desde la Calle Cervantes. Al fondo Gaspar del Pino.


Lo cierto es que esta torre es bellísima ya que su garita es muy particular con sus múltiples caras y su desproporcionada altura con respecto a otras las garitas de otras torres gaditanas, parece como si el edificio hubiera querido ganar unos metros en este "Manhattan dieciochesco" a costa de romper las leyes de Vitrubio, pero no se puede negar que el resultado ha merecido la pena.

Misma torre desde la Calle San Miguel
Y es que en la Calle San Miguel la historia no está solo debajo del suelo, sino debajo de las nubes aunque muy cerquita de ellas, en sus torres moradores.

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